Comunicación en la pareja: cuando hablar no siempre significa entenderse
- clo7101

- 11 nov
- 2 Min. de lectura

Comunicación en la pareja: cuando hablar no siempre significa entenderse
A veces creemos que el problema en una relación es que no hablamos lo suficiente.
Sin embargo, muchas parejas hablan todo el tiempo… pero sin escucharse realmente.
La comunicación no se trata solo de palabras, sino del modo en que nos miramos, interpretamos y respondemos al otro.
En consulta, es común escuchar frases como:
“Yo le digo todo, pero parece que no me escucha.”
“Cada vez que intento explicarle cómo me siento, terminamos discutiendo.”
Y ahí comprendemos algo importante: no se trata de cuánto hablamos, sino de cómo nos comunicamos.
Hablar desde la defensa o desde la conexión
Cuando sentimos que el otro no nos entiende, solemos caer en el ciclo del reproche: uno reclama, el otro se defiende, y ambos se alejan.
Sin darnos cuenta, hablamos para tener la razón, no para acercarnos.
Comunicar desde la defensa suena así:
“Siempre haces lo mismo.”
“Tú nunca me escuchas.”
“Por tu culpa estamos así.”
Mientras que comunicar desde la conexión implica vulnerabilidad:
“Me duele cuando siento que no me tomas en cuenta.”
“Necesito sentir que me escuchas sin juzgarme.”
“Quiero entenderte, aunque no piense igual que tú.”
La diferencia es sutil, pero transforma completamente el clima emocional de la conversación.
Escuchar con el corazón, no solo con los oídos
Escuchar no significa esperar a que el otro termine para responder.
Escuchar de verdad es hacerle espacio al otro dentro de ti, aunque lo que diga no te guste o te incomode.
Es mirar con curiosidad, no con juicio.
Es decir con tu presencia: “Te veo, te entiendo y me importa lo que sientes.”
El psicólogo John Gottman, especialista en relaciones de pareja, descubrió que
las parejas que perduran no son las que no discuten, sino las que saben reparar el vínculo después de un conflicto.
Y la reparación empieza por escuchar.
Pequeños gestos que cambian la conversación
Haz pausas antes de responder. A veces el silencio es más reparador que una respuesta rápida.
Valida la emoción del otro. No necesitas estar de acuerdo, solo reconocer que eso que siente es real para él o ella.
Habla en primera persona. Cambia el “tú haces” por “yo siento”.
Busca el momento adecuado. Las conversaciones importantes no deben tener prisa.
Cuida tu tono. No es lo mismo decir “no me entiendes” que “quisiera explicarte mejor lo que me pasa”.
Cerrar el diálogo con amor
Comunicar bien no significa no discutir nunca.
Significa aprender a construir un puente incluso en medio del desacuerdo.
Toda relación se fortalece cuando el lenguaje se vuelve un canal de encuentro, no de distancia.
Hablar con el corazón abierto no siempre es fácil, pero es el camino más directo hacia una conexión profunda y consciente.
Por: Psicóloga Claudia Bustos
Terapia individual y de pareja
📍 Sesiones presenciales y en línea





Comentarios